Feria a la Inversa TAMBO

Con el propósito de revalorizar el patrimonio gastronómico del país y fortalecer el trabajo de miles de productores locales, el Movimiento de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA) viene ejecutando, desde hace 4 años, diferentes acciones y estrategias de promoción, capacitación y articulación en conjunto con sectores productivos y gastronómicos de Bolivia. El Movimiento Gastronómico de Integración Gastronómico Boliviano (MIGA) nació en el año 2010 por iniciativa de la Embajada Real de Dinamarca, interesados en generar, impulsar y financiar un movimiento gastronómico nacional capaz de fortalecer la oferta de productores bolivianos. Luego, este movimiento se fue ampliando con la participación de diversas organizaciones, tanto nacionales como internacionales. “Uno de los objetivos estratégicos de MIGA es el de articular el sector gastronómico y productivo con el objetivo de valorizar del Patrimonio Alimentario Regional Boliviano (PARB) y promocionarlo como un generador de dinámicas de desarrollo sostenible e inclusivo”, explica Arturo Miranda, Director Ejecutivo de MIGA. Estos procesos vienen a constituir el PARB, Patrimonio Alimentario Regional Boliviano. Cada región de Bolivia presenta una cocina diferente, de acuerdo a sus condiciones geográficas, climáticas y culturales, que va desde la producción de la materia prima, los ingredientes, hasta la variedad de técnicas de conservación, preservación, transformación e incluso utensilios. Esto deriva en la transformación en los platos categorizados como: de la ciudad, del campo, cotidianos o festivos, convirtiendo en uno de los ingredientes principales algunos valores simbólicos como los mitos, leyendas y las tradiciones. Este tramado social de relaciones de producción, intercambio y convivencia, constituye el Patrimonio Alimentario Regional Boliviano. Y a su vez este Patrimonio Alimentario se convierte también en un Patrimonio Cultural ya que: refleja la vida de la comunidad, su historia e identidad; su conservación y puesta en valor ayuda a restablecer la identidad boliviana; crea vínculos entre el pasado, presente futuro del país y establece puentes entre territorios distintos y lejanos”.