Alimentación complementaria

Cerca de los 6 meses, la leche materna comienza a ser insuficiente para cubrir algunas de las necesidades nutricionales de los bebés. Coincide con el tiempo en que nuestros niños comienzan a mostrar interés por la comida. Esta etapa se llama alimentación complementaria. Es en este tiempo en el que vamos ofreciendo alimentos que complementarán la dieta del bebé, entendiendo que la base sigue siendo la leche materna. 

Los alimentos que se ofrecen al bebé son los que comemos en casa y, claro, estos alimentos deben estar adaptados a las capacidades de nuestros niños. Es por eso que optamos por aplastarlos, cocerlos hasta que tengan una consistencia blanda o en algún caso procesarlos.

No hay un orden específico de introducción de alimentos, las recomendaciones varían mucho de región en región. Pero si hay una lista corta de alimentos que no podemos ofrecerles hasta que estos sean más grandes. Los alimentos no recomendados serían los siguientes:

Sal. Hasta que cumplan 1 año, no podemos añadir sal en las preparaciones que coman nuestros bebés, tampoco podemos darles alimentos que vengan con sal añadida. Esto por el riesgo de dañar su riñón al tener que filtrar la sal. 

Azúcar. Hasta al menos los 2 años, no podemos darles azúcar ni preparaciones con azúcar añadida. Los riegos de ofrecer azúcar antes de tiempo son mayor probabilidad de obesidad, desarrollo de caries dentales y riesgos cardiacos a mediano – largo plazo, 

Miel. Hasta los 2 años y mejor retrasarla hasta los 3. Por el riesgo de botulismo, una enfermedad derivada de un microorganismo que puede estar presente en la miel. Y también porque es otro tipo de azúcar y lleva los mismo problemas que esta.  

Carnes y huevo poco cocidos o crudos. Hasta los 3 años, por riesgo de intoxicación o infección alimenticia. Pero bien cocidos sí se los puede ofrecer. 

Espinacas, acelgas y berros como único plato. Hasta el año no podemos ofrecerles hojas verdes solas o como único plato. Estas deben ir mezcladas con otros alimentos y nunca ser más de un 20% de lo que les demos. Esto por los nitritos que tienen estas verduras. 

Lácteos. Ni leche ni otros lácteos hasta el año. Los niños pequeños no son capaces de digerir la proteína de la leche de vaca y sus riñones tienen que trabajar mucho, además que no deja que el hierro se absorba bien y en esta etapa el hierro es súper importante. 

Frutos secos enteros. Hasta los 5 años, por riesgo de asfixia. Pero se puede ofrecer en pasta, harina, rallados, licuados, etc. 

Té y café. Retrasemos lo más posible, mejor si hasta más allá de los 7 años. Primero por ser bebidas de aporte nutricional nulo, que solo llenan y quitan espacio a otras bebidas más nutritivas como la leche. También por inhibir la absorción de vitaminas y minerales. Y finalmente por ser estimuladores, activan mucho a nuestro bebés y los ponen irritables. 

Zumos de frutas. Hasta los dos años al menos. Los zumos están llenos de azúcar, claro azúcar de la fruta: fructosa, pero que al estar sin la fibra propia de la fruta afecta al organismo de igual manera que el azúcar blanca. 

Ultraprocesados o alimentos industrializados. Todos los alimentos que son altamente procesados, llenos de saborizantes, colorantes, aromatizantes y otros muchos aditivos deberían estar lejos de la dieta de niños y adultos. Mejor lo natural, casero y tradicional. 

Frituras, golosinas, etc. Hay muchos alimentos que no aportan nada nutricionalmente, que sólo llenan y no alimentan. Tratemos de retrasarlos lo más posible. 

Escojamos alimentos buenos

Revisemos como comemos en casa, veamos si nuestra alimentación es un buen ejemplo para nuestros hijos. Comamos más fruta y verdura, menos frituras. Prioricemos los alimentos naturales y temporales, alejémonos de los alimentos ultraprocesados y la comida rápida. Tomemos mucho agua y dejemos que nuestros niños también la tomen, no necesitamos otras bebidas. 

Disfruten mucho de esta etapa de sus wawas y sean siempre buen ejemplo al escoger los alimentos. 

Si quieres leer las recomendaciones para la alimentación complementaria que da la OMS y la Organización Panamericana de salud haz clic aquí.

Infografías

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Bibliografía

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